
{"id":6266,"date":"2019-11-16T15:00:55","date_gmt":"2019-11-16T19:00:55","guid":{"rendered":"https:\/\/cebem.org\/?p=6266"},"modified":"2019-11-15T13:03:08","modified_gmt":"2019-11-15T17:03:08","slug":"la-restauracion-ambiental-no-funciona-sin-voluntad-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cebem.org\/?p=6266","title":{"rendered":"La restauraci\u00f3n ambiental no funciona sin voluntad pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/cebem.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/carreteras-amazonia-thomas-muller-spda.jpg?resize=562%2C376&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-6267\" width=\"562\" height=\"376\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/cebem.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/carreteras-amazonia-thomas-muller-spda.jpg?w=718&amp;ssl=1 718w, https:\/\/i0.wp.com\/cebem.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/carreteras-amazonia-thomas-muller-spda.jpg?resize=300%2C201&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/cebem.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/carreteras-amazonia-thomas-muller-spda.jpg?resize=600%2C401&amp;ssl=1 600w\" sizes=\"(max-width: 562px) 100vw, 562px\" \/><figcaption>Foto Thomas Muller (SPDA)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>La degradaci\u00f3n de tierras en el Per\u00fa constituye un grave problema cuya atenci\u00f3n debiera ser prioritaria. Factores como el cambio de uso que conduce a la deforestaci\u00f3n, la desertificaci\u00f3n, la ampliaci\u00f3n de la frontera agr\u00edcola, las malas pr\u00e1cticas agropecuarias, la propagaci\u00f3n de la miner\u00eda ilegal, la contaminaci\u00f3n de cuerpos de agua, generan p\u00e9rdidas dr\u00e1sticas de la capacidad productiva de los ecosistemas, afectando severamente la econom\u00eda nacional y local, as\u00ed como las condiciones para un desarrollo con inclusi\u00f3n y equidad. Seg\u00fan la&nbsp;<em>Evaluaci\u00f3n&nbsp;<\/em><em>m<\/em><em>undial de la&nbsp;<\/em><em>d<\/em><em>egradaci\u00f3n de la&nbsp;<\/em><em>t<\/em><em>ierra y&nbsp;<\/em><em>m<\/em><em>anejo&nbsp;<\/em><em>s<\/em><em>ostenible<\/em>&nbsp;(GLADA), s\u00f3lo entre 1981 y el 2003 en el Per\u00fa se degradaron m\u00e1s de 19 millones de hect\u00e1reas (15% del territorio nacional), con un promedio de 4,5% anual, afectando al 11% de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds. Con ese ese ritmo al a\u00f1o 2100 casi un 40% del territorio nacional estar\u00e1 degradado, involucrando al 88% de la poblaci\u00f3n, al 30% de la PEA, y a casi la totalidad de actividades mineras e industriales (MINAM, 2014).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una parte significativa de esos territorios degradados corresponde a \u00e1reas deforestadas que suman unas 10 millones de hect\u00e1reas, a una tasa anual no menor de 118,000 hect\u00e1reas en la Amazon\u00eda, entre el 2001 y el 2014. M\u00e1s del 50% de la deforestaci\u00f3n ha tenido lugar en zonas de vocaci\u00f3n forestal de protecci\u00f3n y sin autorizaci\u00f3n de retiro de su cobertura arb\u00f3rea (MINAM-PNCB). Seg\u00fan la Direcci\u00f3n Ejecutiva de SERFOR, la tasa actual de deforestaci\u00f3n entre 2016-2018 sum\u00f3 m\u00e1s de 320,000 hect\u00e1reas, cifra que se incrementa en otras fuentes de informaci\u00f3n, y que no incluye la tala forestal en los bosques estacionalmente secos del norte, con unas 20,000 hect\u00e1reas deforestadas por a\u00f1o y con el triste saldo de no m\u00e1s de 10% del bosque total existente (Mongabay latam), ni la situaci\u00f3n de los bosques nativos andinos en muchos casos reducidos a la situaci\u00f3n de relictos boscosos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a esta realidad, se vienen desarrollando iniciativas de restauraci\u00f3n y de rehabilitaci\u00f3n de paisajes, ecosistemas y suelos degradados tanto de vocaci\u00f3n forestal como agr\u00edcola, ganadera, humedales, r\u00edos, lagunas, lagos y otros cuerpos de agua. En ese esfuerzo, los d\u00edas 5 y 6 de noviembre del presente a\u00f1o se realiz\u00f3 el&nbsp;<em>II Simposio peruano de restauraci\u00f3n de ecosistemas forestales amaz\u00f3nicos, andinos y costeros<\/em>, organizado por SERFOR y un conjunto de instituciones nacionales e internacionales, en el cual se compartieron una variedad de importantes proyectos que muestran que las capacidades t\u00e9cnicas est\u00e1n a la altura de contribuir a revertir el deterioro ambiental. Las experiencias compartidas como las de restauraci\u00f3n ecol\u00f3gica de paisajes, manejo de bosques comunales, instrumentos de evaluaci\u00f3n participativa, recuperaci\u00f3n de suelos afectados por miner\u00eda aluvial y otras actividades extractivas, reforestaci\u00f3n con especies nativas, recuperaci\u00f3n de pastizales altoandinos, regeneraci\u00f3n natural de sistemas agroforestales, restauraci\u00f3n en \u00e1reas de grandes obras hidroel\u00e9ctricas, mecanismos de retribuci\u00f3n por servicios ecosist\u00e9micos h\u00eddricos, uso de aguas residuales para reforestaci\u00f3n, gesti\u00f3n de riesgos de desastres, as\u00ed como varios aportes organizacionales, institucionales metodol\u00f3gicos, e instrumentales para los procesos de restauraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de las iniciativas compartidas son de car\u00e1cter piloto o experimentales, lo cual implica la necesidad de una validaci\u00f3n en espacios acotados seg\u00fan la naturaleza y capacidad presupuestal de las entidades promotoras. Se puede decir que t\u00e9cnicamente los proyectos han mostrado resultados favorables, a la par que algunas preocupaciones a considerar si se trata de trascender hacia proyectos de envergadura territorial que hagan frente a la creciente degradaci\u00f3n de los ecosistemas. Aspectos claves como los costos de las acciones de restauraci\u00f3n (un promedio de 2,500 d\u00f3lares por hect\u00e1rea), los beneficios econ\u00f3micos y otros est\u00edmulos que pueden obtener quienes participen de la restauraci\u00f3n, los derechos de propiedad y zonificaci\u00f3n, la revaloraci\u00f3n y aprovechamiento del conocimiento local, el manejo y disponibilidad de semillas, el conocimiento adecuado del comportamiento de los ecosistemas y sus diversos biotopos. A ello hay que a\u00f1adir las percepciones de las poblaciones locales para aceptar las propuestas de restauraci\u00f3n (valoraci\u00f3n de la biodiversidad, captura de carbono, lucha contra el cambio clim\u00e1tico, el inter\u00e9s y prioridad de especies nativas, entre otros), frente a las estrategias de generaci\u00f3n de medios de vida de la gran mayor\u00eda de hombres y mujeres rurales, donde predomina el corto plazo debido a la desconfianza frente a los gobiernos que escasamente han invertido o priorizado en la soluci\u00f3n a la problem\u00e1tica de la degradaci\u00f3n ambiental.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde ese contexto y aprovechando lo valioso de los aportes compartidos, el evento realizado permite reiterar algunos desaf\u00edos:<\/p>\n\n\n\n<p>1.&nbsp; &nbsp;La restauraci\u00f3n de ecosistemas y \u00e1reas degradadas requiere la mayor voluntad de los actores principalmente p\u00fablicos a todo nivel, de lo contrario nos quedaremos en experiencias piloto. Pol\u00edticas de incentivos diferenciados, cr\u00e9ditos adecuados, promoci\u00f3n y extensi\u00f3n t\u00e9cnica y social, entre otros, son fundamentales.<\/p>\n\n\n\n<p>2.&nbsp; &nbsp;La restauraci\u00f3n como un inter\u00e9s y compromiso de todos los actores, sectores y disciplinas. La sostenibilidad de las acciones debiera considerar las pr\u00e1cticas que desarrollan las comunidades locales construyendo un di\u00e1logo entre saberes y t\u00e9cnicas adoptadas y adaptadas.<\/p>\n\n\n\n<p>3.&nbsp; &nbsp;Las propuestas de restauraci\u00f3n deben formar parte efectiva de los instrumentos de planificaci\u00f3n territorial, incluyendo planes de ordenamiento, de desarrollo concertado y presupuesto participativo. Sin visi\u00f3n de territorio no se puede aprovechar \u00f3ptimamente las t\u00e9cnicas validadas ni que sean el sustento de pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n\n\n\n<p>4.&nbsp; &nbsp;Las contribuciones identificadas y compartidas debieran formar parte de mecanismos de gesti\u00f3n de conocimiento que incluyen la sistematizaci\u00f3n, informaci\u00f3n e intercambio. Un medio para lograrlo es la plausible iniciativa de conformaci\u00f3n de un grupo impulsor de la Red Peruana de Restauraci\u00f3n, que requerir\u00e1 de soporte de las diversas instituciones involucradas.<\/p>\n\n\n\n<p>5.&nbsp; &nbsp;Un tema crucial es darle salida legal y operativa al programa nacional de restauraci\u00f3n de ecosistemas y tierras degradadas (PROREST), compromiso p\u00fablico que surgi\u00f3 hace algunos a\u00f1os y que no ha logrado el soporte pol\u00edtico necesario. Los proyectos de inversi\u00f3n p\u00fablica relacionados con estas acciones en los \u00faltimos 5 a\u00f1os suman m\u00e1s de 600 millones de soles, de los cuales poco se conocen sus resultados. PROREST deber\u00eda articular y optimizar esos esfuerzos. O, en todo caso que se se\u00f1alen otros mecanismos que re\u00fanan el consenso de actores institucionales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Terminando, una gran tarea de motivaci\u00f3n e incidencia deber\u00eda ser la visibilizaci\u00f3n de todo lo que se pierde en la producci\u00f3n de bienes y servicios como consecuencia de la degradaci\u00f3n de ecosistemas, y con ello cu\u00e1nto se reducen las oportunidades para generar medios de vida y salir de la pobreza. Y por el contrario, mostremos las implicancias positivas que implica la restauraci\u00f3n en el contexto de desarrollo nacional y territorial expuesto. Y, lo m\u00e1s importante, como expresi\u00f3n de responsabilidad y conciencia ciudadana, gubernamental y empresarial vale resaltar una frase surgida del Simposio: \u201c<em>Hay que conservar para no tener que restaurar. Ojala a futuro no haya tantos m\u00e9dicos curadores de la naturaleza. M\u00e1s inversi\u00f3n en conservar que en restaurar<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/cebem.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Caros-Herz-320x320.jpg?resize=102%2C102&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-6268\" width=\"102\" height=\"102\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/cebem.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Caros-Herz-320x320.jpg?resize=320%2C320&amp;ssl=1 320w, https:\/\/i0.wp.com\/cebem.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Caros-Herz-320x320.jpg?resize=150%2C150&amp;ssl=1 150w, https:\/\/i0.wp.com\/cebem.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Caros-Herz-320x320.jpg?resize=300%2C300&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"(max-width: 102px) 100vw, 102px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Autor:  <strong>Carlos Herz<\/strong>, Doctor en Antropolog\u00eda con Menci\u00f3n en Estudios Andinos. Mag\u00edster en Gobierno y Pol\u00edticas P\u00fablicas. Consultor en gesti\u00f3n p\u00fablica, gobernabilidad local, ambiente, cultura y manejo de conflictos.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.noticiasser.pe\/opinion\/la-restauracion-ambiental-no-funciona-sin-voluntad-politica\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"noticiasser.pe (abre en una nueva pesta\u00f1a)\">noticiasser.pe<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La degradaci\u00f3n de tierras en el Per\u00fa constituye un grave problema cuya atenci\u00f3n debiera ser prioritaria. 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